MADRID 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
La confianza de los consumidores germanos ha vuelto a empeorar de cara al mes de marzo a la expectativa de que una rápida formación de Gobierno tras las elecciones del pasado domingo permita arrojar algo de claridad sobre la incertidumbre económica, según sugiere el índice GfK, que ha caído a -24,7 puntos desde los -22,6 del mes anterior.
"Los datos actuales no muestran señales de una recuperación del sentimiento del consumidor en Alemania. El clima de consumo se ha estancado en un nivel bajo desde mediados del año pasado", explica Rolf Bürkl, experto en consumo de NIM.
"La rápida formación de un nuevo Gobierno federal después de las elecciones parlamentarias y la rápida aprobación del presupuesto de este año darían a las empresas y a los hogares más seguridad a la hora de planificar y crearía condiciones importantes para que los consumidores estén más dispuestos a gastar dinero y se reactive el consumo", añade.
En este sentido, el estudio refleja un empeoramiento por segundo mes consecutivo de la expectativa de los consumidores respecto de su situación financiera personal de cara a los próximos 12 meses, con una lectura del indicador correspondiente de -5,4 puntos, frente a los -1,1 del mes anterior, lo que supone su peor resultado desde enero de 2024.
"Las principales razones son el aumento de los precios, una situación económica y política incierta y el descontento con la política", apunta Rolf Bürkl.
De su lado, en febrero, la disposición a comprar de los alemanes también siguió a la baja ante el empeoramiento de las perspectivas de ingresos y una creciente disposición a ahorrar dadas las noticias sobre cierres de fábricas y deslocalizaciones que conllevan la destrucción de puestos de trabajo en el país, lo que genera cada vez más preocupaciones sobre la seguridad laboral.
De tal manera, el indicador correspondiente bajó a -11,1 puntos, su peor resultado en ocho meses.
No obstante, a diferencia de las expectativas de ingresos y la disposición a comprar, los alemanes se muestran en febrero algo más positivos sobre las perspectivas económicas para los próximos 12 meses, a pesar de que 2025 amenaza con ser otro año débil para la economía.
En concreto, el indicador correspondiente ha aumentado en 2,8 puntos, hasta los 1,2 enteros.